Comunicado de Ricardo Sáenz de Ynestrillas sobre Juan Manuel Crespo Ortiz

Ante la constancia de una campaña de desprestigio y difamación intolerable protagonizada, desde su oculta madriguera, por JUAN MANUEL CRESPO ORTIZ quiero manifestar lo siguiente:

A lo largo de toda mi vida política, he tratado y conocido a todo tipo de personajes despreciables que han utilizado lo más noble y elevado de los sentimientos humanos, exclusivamente para sus propios fines personales. Gentuza que apelaba a la camaradería, a la amistad, a las causas de la patria, de la Justicia social, de la hermandad y la solidaridad para engañar a la Buena Gente que por el mundo existe y que confía en la supuesta honradez de quien viene enarbolando esos estandartes: delincuentes habituales, unos; estafadores y timadores, otros; difamadores infames y cobardes, otros; traidores, a las mismas causas que dicen servir, todos...

Juan Manuel Crespo Ortiz, el canalla a quien tuve la mala fortuna de acercarme hace un año y medio, con motivo de la publicación de mi último libro (La Reconquista del Estado), concita sobre sí mismo, simultáneamente, todas y cada una de esas aberraciones: delincuente habitual; estafador y timador; difamador infame y cobarde; TRAIDOR, a las mismas causas que dice servir y a quienes las representan.

En su virtud, y debido al alto número de amigos y camaradas estafados, tanto en Argentina como en España (unos “sólo” económicamente, otros también políticamente, todos personalmente) preparo de forma inminente en ambas naciones hispanas, a ambos lados del Atlántico, sendas demandas contra este experto en VIOLACIONES: sexuales (por ello estuvo condenado en España), de conciencias, de hogares y de confianza, para que nadie, en los sucesivo, pueda servir de cebo a este felón infame.

Las demandas se interpondrán, tanto en España como en Argentina, vía civil en reclamación de las cantidades estafadas por Crespo y en reposición del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Así mismo, se interpondrán querellas criminales, vía penal, por el delito de estafa y por los delitos de injurias y calumnias hechas con publicidad.

Que nadie se llame a engaño en adelante: Juan Manuel Crespo Ortiz no representa otra cosa que lo más despreciable, ruin, rastrero y cobarde que pueda imaginarse. Y, en consecuencia, todo el peso de la ley caerá sobre él.

En otros tiempos, si no estuviera escondido como una rata vomitando falacias sin firmarlas, vía internet, mis padrinos le hubieran retado al duelo que requieren las afrentas contra el honor. Pero esa es una solución entre hombres de honor, y no es el caso de Crespo. Y dudo mucho que encontrara un solo “padrino” que respondiera por él en cualquier parte del mundo.



Ricardo Sáenz de Ynestrillas
(Presidente de Honor de la Mesa Nacional por la Revolución)